Una mujer que lucha por su libertad
es una mujer que defiende el futuro de todas”
Audre Lorde
Nuestra historia está repleta de arquetipos que han perpetuado desigualdades entre los distintos colectivos sociales. En un esfuerzo por reparar el daño, diversos agentes han fraguado una mirada constante hacia el futuro con una esperanza de preservar recursos y favorecer a las generaciones venideras. En la actualidad, es hacia 2030 que se visualizan los objetivos del desarrollo sostenible en aras del progreso humano con justicia y paz. Sin embargo, a cinco años de llegar a la meta podemos observar a simple vista como el Antropoceno extingue de manera veloz el legado de la vida en la tierra, y como los discursos de odio siguen latentes encabezando miradas y actuares.
En este contexto, la educación tiene la función sustantiva de dotar de conocimientos, habilidades y valores a quienes acuden a ellas para construir sociedades más equitativas capaces de detener la tragedia ecológica que nos alberga. En específico la Educación Normal, aquella que se encarga de formar formadores, tiene un papel crucial para impulsar a los educadores desde la formación inicial y continua en la integración en la práctica pedagógica los principios de sostenibilidad.
Pocos son los esfuerzos que vemos al respecto. A veces son programas periféricos que realizan acciones solo una vez y no pasa nada más allá de generar una sensación de satisfacción momentánea. Pero cuando se hace desde la sistematicidad y en un marco científico, las acciones no solamente hacen eco, sino que inspiran a los demás a seguir su ejemplo. En este sentido, quiero hacer referencia a la Escuela Normal Superior de Jalisco y la Dra. Ma. Lorena López Angulo y su compromiso iniciado hace cuatro años con los objetivos de desarrollo sostenible: educación de calidad e igualdad de género, a través de un evento magno, el Segundo Congreso Nacional de Educación y Violencias de Género. Desafíos Actuales y Mejores Prácticas de Intervención en las Escuelas Normales.
Contar con la asistencia y participación de dos integrantes del núcleo académico del IEIPE en dicho evento, fue un evento fortuito que surgió desde el Colectivo de Igualdad de Género de las Escuelas Normales de San Luis Potosí, espacio en el cual se comparten informaciones referentes a la temática. La Dra. Teresa Aranda Jiménez y su servidora nos dimos a la tarea de replantear un trabajo que nos propusimos hace un año y que poco a poco hemos desarrollado: la institucionalización de una Unidad de Igualdad de Género desde nuestra función como órgano desconcentrado de la Secretaría de Educación de Gobierno del Estado. Y como tal planteamos una narrativa de los esfuerzos realizados hasta el momento, dando cabida al IEIPE en la participación de eventos de esa categoría.
El Congreso inició el jueves 12 de junio del presente año, a las ocho de la mañana en la Escuela Normal Superior de Jalisco. Desde la entrada personal y estudiantes de la institución, quienes gustosos al saber nuestra procedencia nos guiaron primero hacia el área de registro y posterior al espacio donde iniciarían las actividades. Luego de un momento donde se escucharon las palabras de diversas autoridades, se dio paso a la Magistral Conferencia de apertura “La perspectiva de género en la formación docente” por Yanin Zareli Ruvalcaba Monroy, Jefa del Departamento de Prevención de las Violencias de Género en las Escuelas Normales de la DGESuM, la cual dio paso a la reflexión colectiva de la importancia de incluir en las mallas curriculares de los espacios formativos, la perspectiva de género como principio integrador para construir un mejor futuro a través de la enseñanza.
Posteriormente participamos en el Taller “Herramientas emocionales para una educación sin violencias”, impartido por la Mtra. Oria Magaly Hernández Prado también integrante del Departamento de Prevención de las Violencias de Género en las Escuelas Normales de la DGESuM quien nos brindó un espacio de libre expresión y reflexión sobre cómo nos comportamos ante los retos de la igualdad sustantiva.
Algunos eventos se desarrollaron de manera alternativa, como paneles de expertos, exposición de carteles y ponencias a los cuales asistimos gustosas de aprender. Pero es necesario señalar, que el viernes 13 de junio, abrió el evento la participación del Observatorio de Ética y Convivencia Institucional de la Escuela Normal Superior de Jalisco, integrado por estudiantes de sus diversas licenciaturas y quienes desde 2022, han desarrollado una serie de acciones y activismo social para proponer mejores prácticas contra la violencia de género. En este espacio, los y las jóvenes demostraron que es posible desde la formación inicial, ponerse los lentes de la perspectiva de género para aportar a su institución y a la sociedad.
Finalmente, participamos en la exposición de nuestra narrativa “Violencia de género en el Posgrado: hacia la construcción de una Unidad de Igualdad de Género en el Instituto Estatal de Investigación y Posgrado” donde dialogamos con especialistas e investigadoras de escuelas Normales del territorio Mexicano que han desarrollado acciones similares a el reto que nos planteamos desde la Narrativa y quienes en un gesto de Sororidad, nos invitaron a acercarnos a ellas para identificar los desafíos y momentos que las llevaron a la consolidación de sus proyectos.
Cabe señalar, que, en el afán por recibirnos y atendernos como agentes externos a su institución, la Escuela Normal Superior de Jalisco, nos brindó alimentos y espacios para degustarlos durante los dos días del Congreso, además de acompañamiento musical y artístico que hace gala del talento estudiantil de la Institución. Finalmente reflexionamos que educar con perspectiva de género no es solo una apuesta ética, es una necesidad para garantizar el derecho a una vida libre de violencia y a una educación más inclusiva y transformadora.
Recorrido visual del congreso








